Texas derrotó 6-5 a Houston con un sencillo de Brandon Nimmo en la novena entrada, ganó dos de los tres encuentros de la rivalidad texana y llegó al receso del Juego de Estrellas con balance positivo.
ARLINGTON, Texas.— La rivalidad entre los Texas Rangers y los Houston Astros volvió a entregar una serie cargada de intensidad, poder ofensivo y dramatismo hasta el último out. Texas se impuso en dos de los tres encuentros disputados del 10 al 12 de julio en el Globe Life Field y cerró la primera mitad de la temporada con una emocionante victoria de 6-5.
Brandon Nimmo fue el protagonista del juego decisivo al conectar un sencillo por el centro del terreno en la parte baja de la novena entrada, remolcando a Wyatt Langford con la carrera que dejó tendidos a los Astros.
El batazo de Nimmo coronó una reacción de los Rangers frente a Josh Hader, uno de los cerradores más dominantes de las Grandes Ligas. Texas enlazó tres sencillos consecutivos en el noveno episodio para completar la remontada y asegurar la serie ante su rival divisional.
Texas golpeó primero en la serie
Los Rangers comenzaron el enfrentamiento con una victoria de 7-3 el viernes 10 de julio, impulsados por una explosiva ofensiva en la octava entrada.
Con el partido igualado, Wyatt Langford conectó un cuadrangular para colocar a Texas al frente. Posteriormente, Jake Burger amplió la diferencia con un jonrón de tres carreras que terminó inclinando definitivamente el encuentro a favor de los locales.
Langford, recientemente reincorporado después de pasar por la lista de lesionados, volvió a demostrar su importancia dentro de la alineación. Burger, por su parte, aportó el batazo que dio tranquilidad a un bullpen que necesitaba margen para cerrar el compromiso.
El abridor Cal Quantrill también cumplió una actuación sólida, permitiendo solamente una carrera durante seis entradas. Su único daño significativo llegó mediante un cuadrangular de Yordan Álvarez, quien alcanzó los 200 jonrones en su carrera y llegó momentáneamente a 30 en la temporada.
Houston respondió con poder
Los Astros reaccionaron en el segundo compromiso y se llevaron una contundente victoria de 9-3.
Yordan Álvarez volvió a castigar al pitcheo de Texas al conectar su cuadrangular número 31 de la campaña, mientras que LaMonte Wade Jr. consiguió el primer grand slam de su carrera en las Grandes Ligas.
La ofensiva de Houston aprovechó sus oportunidades y logró equilibrar la serie, obligando a que el ganador se definiera en el encuentro del domingo.
Un juego decisivo hasta el último lanzamiento
El tercer partido tuvo todos los ingredientes de una auténtica batalla divisional.
MacKenzie Gore abrió por los Rangers con descanso corto y respondió permitiendo solamente una carrera en cuatro entradas. El único daño frente al zurdo llegó mediante un cuadrangular solitario de José Altuve.
Texas llegó a construir una ventaja de 4-1, pero Houston comenzó a descontar hasta igualar el marcador en la séptima entrada. En el octavo episodio, Cam Smith conectó un cuadrangular que puso a los Astros al frente 5-4 y parecía encaminar a los visitantes hacia la victoria.
La respuesta de los Rangers fue inmediata. Kyle Higashioka disparó un jonrón ante Bryan King en la parte baja del octavo capítulo para empatar nuevamente el encuentro.
Con la pizarra 5-5, Hader subió al montículo en el noveno inning con la misión de extender el partido. Sin embargo, la ofensiva local consiguió tres imparables de contacto suave. Langford logró colocarse en posición de anotar y Nimmo conectó una pelota por el centro del cuadro que terminó escapándose del alcance defensivo de Houston.
Langford cruzó el plato y desató la celebración en el Globe Life Field.
La victoria representó una de las pocas ocasiones de la temporada en las que un equipo consiguió construir una ofensiva sostenida frente a Hader, quien cargó con la derrota después de no poder retirar a ninguno de los tres bateadores que enfrentó.
Rangers llegan fortalecidos al receso
Con el triunfo, Texas mejoró su registro a 49-47 y aseguró llegar al receso del Juego de Estrellas con balance ganador. Houston, mientras tanto, cerró la primera mitad con marca de 47-51.
Más allá de los resultados, la serie confirmó lo estrecha que continúa siendo la lucha en la División Oeste de la Liga Americana. Los Rangers lograron proteger su terreno y ganar una serie clave, mientras que los Astros demostraron que todavía cuentan con suficiente poder ofensivo para mantenerse en la pelea.
Texas también recibió señales positivas de jugadores como Langford, Burger, Nimmo e Higashioka, protagonistas de los batazos decisivos durante el fin de semana.
Para Houston, el cierre volvió a dejar interrogantes alrededor del bullpen, que no logró sostener la ventaja en las últimas dos entradas del encuentro decisivo.
La rivalidad continuará en Houston
Rangers y Astros volverán a encontrarse del 31 de julio al 2 de agosto, esta vez en Houston.
La próxima serie llegará después de la pausa del Juego de Estrellas y muy cerca de la fecha límite de cambios de las Grandes Ligas, un periodo que podría resultar determinante para las aspiraciones de ambos equipos durante la segunda mitad de la temporada.
Los resultados de Arlington dejaron una certeza: cada enfrentamiento entre los dos clubes texanos puede influir directamente en la carrera divisional.
Texas ganó el capítulo más reciente, pero la batalla entre Rangers y Astros está lejos de terminar.